Medinews

Crioescleroterapia

Crioescleroterapia

La crioescleroterapia o crioesclerosis es una técnica de escleroterapia líquida que busca la eliminación de las varices mediante la irritación de la pared de las venas.

La crioescleroterapia es un procedimiento terapeútico que combina la acción química del esclerosante junto con el frío, -40º C aproximadamente, lo que aumenta el éxito y eficacia del tratamiento.

La acción del frío nos permite usar un esclerosante muy débil, aumentando su poder sin el efecto por ejemplo de la hiperpigmentación, que se ve drásticamente reducida gracias a esta sinergia.

Por eso ésta técnica puede utilizarse prácticamente durante todo el año reduciendo considerablemente el tiempo de la no exposición al sol.

CONSULTA CON NUESTROS ESPECIALISTAS EN CLÍNICA MEDIVÁS.

 

Clínica Medivás

Úlceras crónicas y sus posibles causas

ÚLCERAS CRÓNICAS Y SUS POSIBLES CAUSAS

Las úlceras o heridas crónicas son un problema que afecta a un porcentaje amplio de pacientes, sobre todo aquellos de edad avanzada. No hay un límite de tiempo exacto a partir del cual si una herida no cicatriza es considerada crónica, sino que su definición está más relacionada con la ausencia de mejoría en un periodo de tiempo determinado (por ejemplo, si no ha reducido su tamaño a la mitad de un mes).

Las principales causas que producen una úlcera o lesión son las siguientes:

  • Úlceras por presión/ por decúbito. Son relativamente frecuentes en entornos hospitalarios y pacientes encamados durante largos periodos. Su característica principal es que surgen en los puntos principales de apoyo de estos pacientes (talones, cara externa de tobillos, glúteos-sacro). Una adecuada alimentación y cambios posturales frecuentes disminuyen la aparición de estas lesiones.
  • Traumatismos. Una úlcera que tiene como desencadenante un golpe puede no tener ninguna complicación, sin embargo su cicatrización dependerá de que no coexista con ninguna de las enfermedades que se detallan a continuación.
  • Diabetes. Como ya explicamos en la entrada sobre pie diabético, las personas que presentan esta enfermedad son más susceptibles de padecer heridas inadvertidas, que se pueden complicar si la infección penetra en tejidos profundos. Tienen un componente de afectación de nervios periféricos (neuropatía diabética) y frecuentemente asocian afectación de pequeño vaso (microangiopatía). Es esencial un control estricto de la diabetes y la vigilancia y prevención de heridas para no desarrollar esta complicación a largo plazo.
  • Isquemia arterial. La falta de aporte de sangre oxigenada en lo tejidos puede hacer aparecer úlceras e impedir la cicatrización de aquellas que tengan otro desencadenante. Si se demuestra un componente de isquemia, el paciente se beneficiaría de una intervención para aumentar la vascularización y así conseguir una mejor cicatrización. La presencia de factores de riesgo cardiovascular tiene una relación directa con la obstrucción progresiva de las arterias.
  • Insuficiencia venosa. El aumento de la presión sanguínea de retorno, habitualmente consecuencia de las válvulas venosas insuficientes, pueden desencadenar la aparición de lesiones dolorosas. Las guías internacionales recomiendan que pacientes con varices y úlceras activas se sometan a cirugía para acelerar su cicatrización.
  • Otras causas menos frecuentes: dentro de este apartado encontramos la úlcera de Martorell (que está íntimamente relacionada con un mal control tensional), otros problemas dermatológicos como el pioderma gangrenoso, úlceras secundarias a enfermedades autoinmunes, o por determinados microorganismos.

La valoración por Cirugía Vascular es esencial es esencial en aquellos casos de heridas crónicas o que no presentan una adecuada evolución independientemente de su forma de aparición ya que podrían ser susceptibles de un manejo quirúrgico para resolver su causa.

 

Clínica Medivás

SÍNDROME DE MAY-THURNER

El síndrome de May-Thurner, también conocido como síndrome de Cockett, se define como la compresión de la vena iliaca izquierda al pasar entre la arteria iliaca derecha (por arriba) y el cuerpo vertebral (por debajo), lo que genera una estenosis (“estrechez”) y dificultad para el drenaje venoso normal.
Es el síndrome compresivo venoso abdomino-pélvico más frecuente, apareciendo en 10% de las pacientes con varices pélvicas. Además, estas pacientes presentan un riesgo aumentado de trombosis venosa profunda, por lo que, ante la sospecha clínica, está indicada la realización de una flebografía de 4 ejes y toma de presiones.
En el caso de confirmar la lesión, el tratamiento de elección actual es la angioplastia y el implante de stent dentro de la vena con el fin de dilatar la zona estenótica y restablecer el flujo venoso normal.

Dr. Leiva Hernando.

Angiología y C. Vascular.

Navegación de entradas

Estamos Disponibles